Como lograr que mis hijos hagan sus tareas

Agosto 14, 2018
Como lograr que tus hijos hagan sus tareas

¿Te sucede que al llegar de la oficina están tus hijos esperándote para hacer las tareas contigo? Llegas cansadas, agotada, con la ilusión de descansar, pero sabes que tienes que ocuparte de algunas tareas domésticas, pero, bueno ya, lo tienes que hacer. Esperas desocuparte pronto y poder comenzar tu descanso. Pero no. Ahí están los niños: hay dictado, tarea, lectura.



Parece que llegar a casa es un castigo. El trabajo nunca termina. Después de las tareas los tienes que bañar, leer un cuento y … entonces despiertas un rato después. Te habías quedado dormida en la cama de uno de tus hijos.
¿Qué puedes hacer para que tus hijos logren la autonomía en el estudio? ¿Cómo hacer que hagan las tareas por sí solos? ¿Es necesario y beneficioso que los padres ayuden a los niños a hacer las tareas? ¿Qué pasa si no llegan con las tareas al colegio? ¿Qué pasa si llevan errores en sus tareas?
Déjame hacerte una pregunta muy en serio: ¿Quién asiste al colegio? Y otra pregunta, ¿A quién le dan tareas? Te pueden parecer preguntas antipáticas e impertinentes, pero créeme que son la base del problema.
Tranquila. Los niños pueden cometer errores y pueden aprender de ellos. Si llegan al colegio sin sus tareas, el profesor se tiene que hacer cargo de darle una consecuencia. Recibirá trabajo extra para realizar en casa y un comentario en su hoja de vida, pero aprenderá a cumplir con sus responsabilidades. Si no permites que se equivoque no le das la oportunidad de aprender el valor del trabajo bien hecho y a tiempo. Su mayor recompensa es la sensación del deber cumplido.


Si el niño entrega una tarea con errores el profesor tiene la oportunidad de darse cuenta de cuales aprendizajes debe reforzar. Si corriges las tareas de tu hijo, el profesor creerá que ha logrado todos los aprendizajes. Entonces no te sorprendas de sus calificaciones. Si no son perfectas es porque no aprendió a detectar sus errores y a corregirlos.
Recuerdo que en mi primera reunión de apoderados, orgullosa mamá de mi hijo mayor, la profesora me sorprendió cuando repitió una y otra vez, que "Las tareas son de los niños. ¡Mamá no ayude!". ¿Te puedes imaginar? No tenía nada que hacer como mamá de un escolar. La profesora se llevaba todo el trabajo. Tampoco podía controlar los resultados. Las calificaciones dependían de mi hijo. A nosotras las mamá, que nos gusta tener todo bajo control, proteger a nuestros hijos hasta del monstruo de sus pesadillas, se nos prohibía intervenir en su trabajo escolar. Nos obligaban a confiar; a confiar en la profesora y en nuestro hijo. Y confié. Y todo salió bien, no perfecto, pero suficientemente bien como para lograr que mis hijos fueran autónomos en el aprendizaje. Nunca más me hice cargo del trabajo escolar de mis hijos. ¡Qué alivio!


Creo que fui muy afortunada porque en la consulta me encuentro muy a menudo con mamás agotadas de hacer las tareas con sus hijos y ¡ayudándoles a estudiar para las pruebas! Y los niños se resisten a hacer el trabajo escolar, no desarrollan hábitos de estudio y no tienen idea de cómo estudiar para un examen.
Si tienes un hijo en pre escolar, te sugiero que le des la libertad de estudiar por sí mismo. No intervengas a menos que tu hijo esté presentando problemas de aprendizaje y, en ese caso, es preferible que busques asesoría especializada (psicopedagoga, tutor particular, etc.). Un especialista trabajará directamente con el niño y le enseñará lo necesario para lograr que asuma responsablemente sus estudios. Si tu intervienes le estarás enseñando al niño que él no puede hacerlo solo y que necesita depender de ti. Ya sabemos que eso no es lo que quieres lograr.
¿Qué necesita un escolar para ser autónomo en el aprendizaje?
Ya sea que se trate de un niño de 6 años o de otro que lleva ya algunos años avanzados, para hacer sus deberes escolares un niño necesita algunas condiciones para trabajar:
- Define un lugar para hacer las tareas. Un lugar tranquilo y sin distracciones como la TV y la música. Recuerda que el cerebro se concentra en un estímulo a la vez. Establece la regla que durante el período de tareas tus hijos no pueden utilizar el celular ni otro dispositivo tecnológico para que no se distraigan enviando mensajes. El uso del computador se reserva sólo para las tareas que requieren de él. Motívalos, bajo supervisión, a buscar información en los libros y en Internet.
- Durante el período de hacer tareas es conveniente que todos tus hijos se ocupen en alguna tarea. Si no trajo tareas de la escuela, pídele que lea o realice algún ejercicio de matemática u otra materia. Si tienes hijos de distintas edades, todos, incluso los pre escolares deberían ocuparse en alguna tarea asignada por ti. De esta manera vas a lograr que no se distraigan unos a otros y vas a desarrollar el hábito del estudio aún en los más pequeños de la casa.
- Exige a tus hijos que tengan todo el material que requieren para hacer sus tareas y trabajos de investigación ordenados y a la mano. Diccionarios, enciclopedias, lápices, papeles, bolígrafos, sacapuntas, gomas y pegamentos pueden guardarse en una caja que esté a su alcance. Acostúmbralos a anotar los materiales que es necesario comprar con anticipación. No sea que llegues de tu trabajo y tengas que salir corriendo a comprar de noche y cuando ya las tiendas han cerrado. Si este es el caso, es mejor que se presenten sin su trabajo y asuman las consecuencias. Yo sé que esto no te gusta, pero si el niño no está siendo responsable, no lo va a ser porque tu corras por él. Aquí es cuando debes darle la oportunidad de equivocarse y aprender de sus errores. A fin de cuentas es sólo un trabajo escolar. Imagínate como sería si no aprende a asumir sus responsabilidades pero ya tiene 40 años y se mete en problemas de gente grande. No quieres que eso ocurra. Puedes establecer la regla que los materiales se anotan en una "libreta de las compras" el mismo día que el profesor los pidió. De esta manera puedes organizar tu tiempo y tus compras y los materiales van a estar siempre a tiempo cuando tus hijos los necesiten.
- Establece un horario para completar las tareas. Los niños funcionan muy bien cuando les creas una rutina. Por ejemplo: al llegar de la escuela puede tomarse una hora para descansar y jugar. Luego tiene una hora para completar sus tareas. De esta manera sabe que tiene que avanzar sin distraerse y que después tiene el resto de la tarde libre. Con los niños pequeños conviene tener un reloj en que marcas el tiempo de estudio. Si tú no estás en casa, puedes pedirle al adulto que cuida a los niños en tu ausencia, que controle el horario de tareas, que le indique a tus hijos el momento en que comienza este período y cuando termina y es momento de guardar los materiales y preparar la mochila para el día siguiente. Así los niños no se eternizan en un "hacer como que hacer las tareas" pero que en realidad están esperando a que tu llegues a casa para hacerlas contigo. Muchas veces los niños hacen solos las tareas, pero exigen que su mamá los acompañe sentada a su lado. Cuando un niño hace las tareas solo, no solamente desarrolla autonomía en el aprendizaje, sino que además desarrolla una buena autoestima y confianza en sí mismo porque tiene la oportunidad de comprobar que es capaz de hacerlo por sí mismo.
- Ofréceles una pausa. Diles a tus hijos que deben terminar sus tareas en el tiempo que les has fijado, pero que, si se sienten cansados, pueden hacer una pausa de 10 minutos. Para esto es necesario que un adulto les avise cuando se complete el periodo de pausa para que no se pase de la hora establecida para las tareas.


- Cuando el niño se resiste a hacer las tareas sin la presencia y/o ayuda de la mamá, se le ha dado la oportunidad y se le ha advertido de cuáles serán las consecuencias en la escuela: si el niño no necesita ayuda por parte de un adulto y puede hacerlo solo, pero está acostumbrado a que llegue la mamá para sentarse a hacer las tareas, es mejor retirarle todos los útiles escolares y guardarlos bajo llave, entregárselos al otro día antes de partir a la escuela y que experimente por sí mismo las consecuencias de no cumplir con sus deberes escolares. Puede parecerte fuerte, pero realmente no pasa nada. El profesor lo va a amonestar y el niño aprenderá que es mejor cumplir con sus obligaciones.
Cuando el niño continúa resistiéndose a hacer las tareas, estudiar para los exámenes o hacer las lecturas obligatorias:
- Ponle límites y consecuencias claras. Tus hijos deben saber qué ocurrirá si no cumplen con su trabajo escolar. Por ejemplo: si no completa sus tareas en el horario que has fijado, se le retirará el material. Si esto ocurre por segunda vez, tendrá que privarse de realizar otro tipo de actividades que le agradan para completar sus trabajos. Puede ser que no hagan el paseo en bicicleta que acostumbran a hacer el fin de semana porque tu hijo deba quedarse terminando lo que no hizo durante la semana, privarse de su horario de TV o alguna otra actividad de su agrado.
- Elógialos por sus buenos resultados y los trabajos bien hechos. Esta motivación intrínseca es la más perdurable y no depende de que le compres cosas (juguetes o golosinas) que responden a exigencias del niño y que se hacen cada vez más grandes. Sobornarlos para que cumplan con su deber es una pésima opción.
- Ignora el comportamiento negativo: con un niño que acostumbra a no cumplir con sus tareas, es mejor elogiarlo por un pequeño avance, que reprenderlo porque otra vez no cumplió. Muchas veces el mal comportamiento tiene como objetivo llamar la atención del adulto. Cuando lo elogias por su buen comportamiento le estás enseñando que esa es la forma en que va a tener tu atención. Así logras que el buen comportamiento se repita, en tanto que el mal comportamiento se extingue por falta de retroalimentación.
Cuando tú organizas el tiempo y las actividades de tus hijos, ellos aprenden que en casa hay orden, hay un mundo organizado y no caótico y que pueden confiar en que todo estará bien. Se acostumbran a una rutina que es fácil de seguir y saben de cuánto tiempo disponen para sus actividades preferidas. La vida familiar se ordena y fluye sin tropiezos. De esta manera, tú también sabes de cuánto tiempo dispones para ti misma y te puedes organizar mejor. Ya no necesitas estresarte por esa horrible sensación de que el tiempo no te alcanza para todo lo que tienes que hacer, porque tus hijos hacen su parte.