Soy feliz cuando agradezco

Julio 31, 2018

AGRADECER

Mucha gente habla de "Gratitud", pero yo prefiero hablar de "Agradecer". Entre ambas palabras hay una gran diferencia: Gratitud es un sustantivo, un nombre, sin movimiento ni vida; Agradecer es un verbo, un movimiento vivo, con el poder de cambiar tu vida. Es una "actitud", una forma de moverte por la vida, con esa maravillosa sensación de que estás en Abundancia, de que tienes todo lo que necesitas. Sólo debes saber mirar y encontrarás.
¿Por qué debo Agradecer? Muy a menudo transitas por la vida en una actitud crítica y autocrítica, juzgando a todo el mundo y reclamando porque las cosas no son tan buenas como tu quisieras. Y no tedas cuenta de todo lo bueno y maravilloso que tienes. Tampoco notas cuantas personas han sido bondadosas contigo. Al agradecer estás haciendo un acto de justicia: das la retribución que todas esas personas amables se merecen. También te recompensas a ti misma por tu propia bondad.
Por otro lado, puedes darte cuenta cuantas veces te has sentido estresada, enojada o angustiada. Cuando agradeces ocurren cambios muy positivos en tu estado de ánimo y en tu cuerpo. Las emociones negativas desaparecen y te inundas de gozo. Pareciera que tu vida se ha iluminado. La fisiología de tu cuerpo se regula: baja la presión alta y el cortisol (que sube con el estrés y tapa tus vasos sanguíneos), se tranquilizan los latidos de tu corazón y tu respiración se hace más profunda, etc.
Practicar el agradecimiento requiere que estés atenta a lo que ocurre en el presente, que logres apreciar tu vida tal como es hoy. Robert Emmons, investigador y uno de los escritores más prominentes del mundo sobre la gratitud, la define como "una sentida sensación de asombro, agradecimiento y aprecio por la vida." Las abuelas acostumbraban a decir "de gente bien nacida es ser agradecida".
Generalmente te resulta fácil agradecer por los servicios que otros te prestan: das las gracias al cuidador de autos, al mayordomo del edificio que te abre la puerta, al señor que lava tu auto, a la cajera en el supermercado, a la mujer que te hace la manicure, etc. Pero ese no pasa de ser un acto automático, educado, aprendido, de cortesía. El verdadero agradecimiento es el que brota de tu corazón cuando te das cuenta de las bendiciones que pueblan tu vida. Y al agradecer te llenas de alegría.
Déjame que te cuente esta fábula:



El águila y la zorra

Un hombre había cazado viva un águila, a la que cortó las alas, encadenándola después. Pero otro cazador bondadoso, que observó tan cruel escena, compró a la prisionera, la alimentó y tan pronto le crecieron las alas, la dejó en libertad.
Semanas después, el águila, demostrando gratitud, se presentó ante el buen cazador, llevándole una liebre.
-Amiga, qué tonta eres- le sermoneó una zorra que por ahí pasaba y, como experimentada maestra agregó: -Yo hubiera llevado tal obsequio antes al cazador que te encadenó, para ganarme su voluntad; ahora volverá a encadenarte.

La reina de las aves, molesta, respondió:

-Quédese para una zorra ganarse la voluntad de los malvados; por lo que respecta al águila, siempre colmará de atenciones a los buenos.


La gratitud ennoblece;

la ingratitud envilece.




Para vivir en agradecimiento requieres:
1.- Tomar consciencia de la abundancia de bendiciones que hay en tu vida.
2.- Reconocer el cariño y esfuerzo de quienes más amas y aprecias porque están siempre atentos a tus necesidades (padres, pareja, amigos, etc.)
3.- Valorar tu persona en todos los ámbitos de tu vida.
Busca y encontrarás infinitos motivos para agradecer y agradecerte.

"La gratitud no es solo la mayor de las virtudes sino, la madre de todas las demos."

Cicerón


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