Trastorno de Control de Impulsos

El trastorno del control de impulsos se caracteriza por la incapacidad de dejar de hacer ciertas acciones dañinas para la persona misma o para otras. Este trastorno comprende un conjunto de padecimientos mentales que pueden afectar a los niños y adultos por igual. Los síntomas crónicos e intrusivos relacionados con los trastornos del control de impulsos suelen provocar una serie de afecciones emocionales y conductuales que pueden dar lugar a consecuencias muy perjudiciales.

Las personas que luchan con un trastorno del control de impulsos no poseen las habilidades necesarias para controlar sus comportamientos y emociones, lo que puede ocasionar dificultades significativas en distintas áreas de sus vidas. Algunos de los trastornos del control de impulsos más conocidos incluyen la cleptomanía, el trastorno explosivo intermitente, la piromanía y el comportamiento sexual compulsivo. Por lo general, estos comportamientos se desencadenan durante la niñez o la adolescencia y, sin el control apropiado, la gravedad de los síntomas tiende a aumentar con el tiempo.

El tratamiento de los trastornos del control de impulsos depende en gran medida del trastorno exacto que haya sido diagnosticado, pero, a fin de cuentas, el objetivo primordial es controlar los síntomas. Los adolescentes o adultos que presenten síntomas de un trastorno del control de impulsos deben recibir ayuda de un especialista lo antes posible para evitar el desarrollo de problemas más graves a futuro.

Si usted o alguien cercano padece este trastorno, puede acudir a mí por ayuda. Cuento con una amplia experiencia y extensiva preparación en el tratamiento del trastorno de control de impulsos. Para reservar su consulta conmigo, llame al +56 9 9886 3508 o llene el formulario en la página de contacto. Estaré complacida de ayudarle.